viernes, 11 de enero de 2013

Despertar


Tuve que escribir un RELATO utilizando el siguiente tópico literario: FUGIT IRREPARABILE TEMPUS (El tiempo pasa irremediablemente): Carácter irrecuperable del tiempo vivido: evocación de la condición fugaz de la vida humana. Y se me ocurrió esto... Tenía que rechazarlo... Es difícil mostrar que puede recuperarse el tiempo vivido. ¡Es que no se puede!

@@@@@@@@@@@@@@@@@@

Clara despertó aquella mañana más descansada y relajada que nunca.


Thomas, su marido, dormía a su lado. Se giró hacia su espalda, lo abrazó, y besó su cuello tiernamente. Tenía una imperiosa necesidad de mostrarle su amor, como si hiciera mucho tiempo desde la última vez.




No recordaba exactamente qué había ocurrido la noche anterior. Nada que lamentar, nada de lo que arrepentirse; comenzó ese día como si fuera único en el mundo. Se levantó, recogió su pelo con una gomilla que llevaba en la muñeca derecha, y se puso su bata de seda.

Caminó sigilosamente hacia la habitación de sus hijos de diez, ocho y cuatro años. Se asomó con la extraña sensación de ser el primer día de ese intento. ¡Qué raro! La noche anterior tuvo que haberse tomado una tila bastante cargada. 



Los niños, riéndose a carcajadas, corrieron precipitadamente hacia ella; la abrazaron, la besaron, la llamaron “mamá”. ¡Cuánto los quería! ¡Haría cualquier cosa por ellos!


Tenían una excursión pendiente. Mientras Clara preparaba el desayuno, los críos despertaron a su padre; preguntándole, nerviosos, cuándo se iban a ir.

Thomas se acercó a su esposa; le dio un beso que le supo a miel. Ella lo miró, sonriente y agradecida por tenerlo allí, con ellos. Se sentaron todos juntos a desayunar. Sentía que echaba aquello de menos y que no habían tenido muchas oportunidades como esa.



En el jeep cabían cinco personas. Había preparado comida y merienda para cuatro.
- Mamá, ¿por qué no te vienes con nosotros? –le preguntaron sus hijos.

¿Por qué ella no iba? ¡Qué tontería! No tenía nada que perder. Se cambió, subió con ellos al coche, y se pusieron a cantar canciones del colegio.


Cerca de su destino pudieron distinguir a lo lejos la entrada al parque natural. La carretera estaba llena de baches. Clara le dijo a Thomas que no se apresurara. No tenían prisa. “El tiempo es oro”; frase que llevaba grabada a fuego en el corazón. Junto a ellos era más que oro. 

Un ciervo se les echó encima. Thomas no lo había visto. Clara supo que tenía que hacerlo; le movió bruscamente el volante y su marido pudo sortear al animal fácilmente. Los niños, paralizados, respiraron hondo. ¡Qué susto! 



¿Qué había hecho? Clara, con un nudo en el estómago, recordó… 




Recordó que llevaba una caja de pastillas en su bolso… Recordó, al cogerla, que su familia había muerto ese día, en ese momento… Recordó que, loca y desesperada, había acudido a un chamán.
-¿Con esto puedo recuperar el tiempo vivido?
-Sí, pero es importante que tenga claro qué hará con él.



10 comentarios:

  1. Buen ritmo de publicación, nos acostumbras muy bien.

    En la línea del texto anterior, gran final y una historia que te hace pensar y valorar lo que tenemos.

    Enhorabuena, un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, pasamos por la vida sin valorar lo que tenemos delante. Gracias Emilio!

      Eliminar
  2. Como siempre muy bueno.....con el final se me ha quedado el corazón encogido!!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Normal que encoja, Moni, a mí también jejeje...

      Eliminar
  3. Enhorabuena, Elena, te ha salido un magnífico relato. Coincido con los anteriores en destacar el final, ese estremecimiento que hace que la lectura sea algo más que pasar la vista sobre unas palabras.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ayyyy.... cuánto he tardao en contestarte. Este es el relato más leido hasta ahora. Sorprendente. Un abrazo, amigo.

      Eliminar
  4. Me ha encantado Elena. Como siempre, un placer leerte.
    Te dejo un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Tony. Para mí tambien es un placer leerte. Un abrazo

      Eliminar