miércoles, 17 de diciembre de 2014

Buscaba soledad y encontró otra cosa

Llegó al hotel por la noche. Llovía y un frío húmedo helaba sus carnes. Necesitaba ducharse y dormir. Había discutido durante varios días con su mujer, harto de que controlara sus pasos hora tras hora: con quién trabajaba, con quién hacía deporte, que si el ordenador, ¡uf! Siempre tenía que estar diciéndole que la quería. Y la quería, sí, pero ese control absoluto era insoportable. Así que cogió la maleta y se fue.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Arte urbano

¿¡Dónde están los niños!? —Chilló, golpeando su mesa de trabajo con la mano.

El director escupía las palabras que caían sobre mí como esas primeras gotas de lluvia otoñales que molestan porque te mojan azarosamente: el pelo recién peinado, los brazos desnudos al aire, los pies con los zapatos de verano... Pero sobre todo es en la cara donde me parecen más fastidiosas.

Para evitar mojarme, y no por apocamiento, agaché la cabeza tras ver cómo la palma de su mano pasaba del color carne al rojo granate en un segundo. No aceptaba mis explicaciones, no entendía nada. Normal. Yo, con el ceño fruncido, sí sabía quién me lo podía aclarar. ¡Cómo no se me había ocurrido antes!




viernes, 21 de noviembre de 2014

Los vigilantes (v2)

Los nuevos que llegan a esta sección no saben que se les puede complicar el trabajo. Vigilamos el parque del Alamillo de Sevilla desde tiempos inmemoriales. Hasta Cervantes lo nombra en una de sus obras. Pero, actualmente, este parque no es famoso tanto por su aparición en los libros como por tratarse de una amplia zona de reunión y divertimento de miles de personas que acuden a él por variados motivos. Es, además, un magnífico ejemplo de cómo pueden llegar a convivir en paz y armonía los hombres, la vegetación y los animales que moran en él.

La belleza extraordinaria consecuencia de tal equilibrio tiene un alto precio, y no siempre es fácil conservar ese concierto entre mundos tan dispares. Así que si nuestra experiencia puede ayudar a las siguientes generaciones, bienvenido será.



martes, 23 de septiembre de 2014

viernes, 12 de septiembre de 2014

El abuelo

Su empresa era digna de admiración. Llevaba viudo ya muchos años y no había dejado descendencia. 

No tenía tiempo libre, pues daba clases de apoyo en un instituto, realizaba manualidades y bricolaje con sus excompañeros de milicia, practicaba deporte... Y hacía algo más: dos horas dedicaba a ello.




miércoles, 11 de junio de 2014

El circo Belle Époque

—Sí, ha sido mi tía abuela. Estoy segura.

A pesar de mi afirmación rotunda, a los policías encargados de investigar la desaparición de mi novio se les escapaba una sonrisa.



viernes, 16 de mayo de 2014

La odisea de Ágata

Avancé sigilosamente por el pasillo oscuro. En mi mente se agolpaban multitud de imágenes que, corriendo desbocadas cual río bravo a punto de salirse de su cauce, provocaban un dolor agudo y persistente que presionaba mis sienes. La calentura me obligaba a buscar apoyo en las hendiduras de las rocas frías y porosas que formaban las paredes del hogar familiar.



lunes, 7 de abril de 2014

Los vigilantes

Los nuevos que llegan a esta sección no saben que se les puede complicar el trabajo. Vigilamos el Parque del Alamillo de Sevilla desde tiempos inmemoriales. Así que si nuestras experiencias pueden ayudar a las siguientes generaciones, bienvenido será.




domingo, 9 de marzo de 2014

Yet another Cinderella (Una Cenicienta más)

Apuré el paso al escuchar las doce campanadas. No podía llegar tarde a casa, ¡mi madre me mataría! Si descubría el pastel podían caerme diez años más de trabajos forzados. ¿Por qué mis hermanas sí y yo no? Pregunta que rápidamente eliminé de mi mente porque en ese momento no obtendría respuesta. Tenía que irme.

domingo, 2 de marzo de 2014

Se busca hombre maduro para casarse

Manuel estaba sentado en una mesa del Restaurante Oriza. Eran las diez en punto de la noche y esperaba pacientemente desde las nueve y media. Llevaba el mejor traje gris marengo que tenía para las reuniones importantes, camisa blanca de algodón y una corbata negra de cuero que le daba un aire más informal. Se había engominado el pelo, peinándolo hacía atrás, como a ella le gustaba.




domingo, 19 de enero de 2014

Supersticiosa

Mi psicólogo me ha dicho que soy supersticiosa. Por eso quiere que escriba esto, para demostrarme que también pueden ocurrirme cosas buenas. “¿Como qué?”, le pregunté, ilusa. “Averígualo tú misma. Te recomiendo que empieces por cuando eras niña”, me dijo él, haciendo una mueca facial ridícula, esa que todos los loqueros hacen cuando te quieren dar a entender que saben más que tú y te esconden cosas que a ti te importan un bledo.