miércoles, 17 de diciembre de 2014

Buscaba soledad y encontró otra cosa

Llegó al hotel por la noche. Llovía y un frío húmedo helaba sus carnes. Necesitaba ducharse y dormir. Había discutido durante varios días con su mujer, harto de que controlara sus pasos hora tras hora: con quién trabajaba, con quién hacía deporte, que si el ordenador, ¡uf! Siempre tenía que estar diciéndole que la quería. Y la quería, sí, pero ese control absoluto era insoportable. Así que cogió la maleta y se fue.


miércoles, 3 de diciembre de 2014

Arte urbano

¿¡Dónde están los niños!? —Chilló, golpeando su mesa de trabajo con la mano.

El director escupía las palabras que caían sobre mí como esas primeras gotas de lluvia otoñales que molestan porque te mojan azarosamente: el pelo recién peinado, los brazos desnudos al aire, los pies con los zapatos de verano... Pero sobre todo es en la cara donde me parecen más fastidiosas.

Para evitar mojarme, y no por apocamiento, agaché la cabeza tras ver cómo la palma de su mano pasaba del color carne al rojo granate en un segundo. No aceptaba mis explicaciones, no entendía nada. Normal. Yo, con el ceño fruncido, sí sabía quién me lo podía aclarar. ¡Cómo no se me había ocurrido antes!